ENTORNO - SENDEROS Y RUTAS MÁS POPULARES
Descripción: Cubre unos 180 kilómetros divididos en unos 167 tramos que se pueden transitar en un 80 % desde Manilva a Nerja a través de toda la costa.
Ideal para: ver de cerca espacios de gran valor natural como los Cantales de La Araña, el Peñón del Cuervo, Punta Chullera en Manilva, las Dunas de Artola el delta del río Vélez, la desembocadura del Guadalhorce o el tramo rocoso entre Calahonda y Calaburras, en Mijas. Y también cultural, pues se podrán ver de cerca las 42 torres almenaras contabilizadas a lo largo de la costa malagueña, o los yacimientos fenicios de Vélez Málaga. Aconsejamos el paseo por la senda litoral iniciando desde la Cala de Mijas.
Descripción: Más de 850 km, 35 etapas, atravesando toda la provincia y espacios naturales protegidos.
Ideal para: Intercalar naturaleza, pueblos blancos y miradores.
Ardales, Ronda y Antequera
ARDALES: historia, arqueología y naturaleza
Historia y restos arqueológicos. Ardales posee un patrimonio prehistórico excepcional. En su entorno se encuentra la Cueva de Ardales —también llamada Cueva de Doña Trinidad Grund—, un enclave de valor mundial que conserva arte rupestre de enorme antigüedad. La cueva contiene pinturas realizadas con manos y pigmentos rojos que superan los 20.000 años de antigüedad, y evidencia la presencia humana prehistórica en la zona. Estudios arqueológicos detallan además restos que abarcan diferentes épocas: nivelaciones del Paleolítico, enterramientos neolíticos y manifestaciones artísticas que llegan hasta los 65.000 años, algunas atribuidas a grupos neandertales. La Cueva de Ardales puede visitarse únicamente con reserva y grupos reducidos para preservar su estado, y su museo local ofrece un recorrido arqueológico completo, desde la Prehistoria hasta época medieval.
Naturaleza y el Caminito del Rey. Ardales es la puerta de entrada al Caminito del Rey, uno de los senderos más espectaculares de España.
La ruta discurre por el Desfiladero de los Gaitanes, combina pasarelas elevadas ancladas a más de 100 metros de altura y senderos forestales a lo largo de un total de 7,7 km entre Ardales y Álora. Su origen se remonta a principios del siglo XX como pasarela industrial construida para el mantenimiento de centrales hidroeléctricas. En 1921 recibió su nombre cuando el rey Alfonso XIII recorrió el camino durante la inauguración del embalse del Conde del Guadalhorce. Tras décadas de deterioro y accidentes, fue restaurado y reabierto en 2015, convirtiéndose en una ruta segura y uno de los mayores atractivos naturales y turísticos de Andalucía, impulsando notablemente el turismo en Ardales y su economía local.
El entorno está rodeado por los embalses Guadalhorce-Guadalteba y montañas como el Pico Huma, ofreciendo rutas de senderismo, miradores y zonas de agua en un paisaje espectacular.
Historia
Ronda es una de las ciudades más antiguas de España, con presencia humana desde la Prehistoria. En la Cueva de la Pileta (Benaoján) se han hallado restos y arte rupestre del Paleolítico superior, indicio de poblamiento desde hace más de 30.000 años. Los celtas fundaron Arunda en el s. VI a.C., base de la futura ciudad, y los romanos impulsaron su desarrollo junto a la ciudad de Acinipo , cuyo teatro aún se conserva. Durante el periodo andalusí, Ronda se consolidó como capital de la kura de Takurunna, dejando un legado urbanístico y defensivo aún visible en murallas, puertas, baños y el alminar de San Sebastián.
Tras su conquista en 1485, la ciudad pasó a manos cristianas, manteniendo su importancia estratégica y cultural.
Tras su conquista en 1485, la ciudad pasó a manos cristianas, manteniendo su importancia estratégica y cultural.
Cultura
Ronda es cuna de la tauromaquia moderna, impulsada por Pedro Romero y arraigada en su histórica Plaza de Toros, una de las más antiguas y estéticamente destacadas de España, inaugurada en 1785.
Su símbolo más conocido, el Puente Nuevo, construido entre 1759 y 1793, une la ciudad vieja y la nueva sobre un desfiladero de casi 100 metros; es una obra maestra de ingeniería neoclásica y ha inspirado a innumerables artistas, como Rilke o Hemingway.
El casco histórico conserva su traza medieval y andalusí, con callejuelas, palacios y miradores ligados al romanticismo del siglo XIX. Desde la Plaza de María Auxiliadora, conocida popularmente como Plaza del Campillo, se enlaza tras el mirador a un sendero famoso por ofrecer una de las vistas más impresionantes y directas del Tajo de Ronda, el Puente Nuevo y el cañón del río Guadalevín.
Su símbolo más conocido, el Puente Nuevo, construido entre 1759 y 1793, une la ciudad vieja y la nueva sobre un desfiladero de casi 100 metros; es una obra maestra de ingeniería neoclásica y ha inspirado a innumerables artistas, como Rilke o Hemingway.
El casco histórico conserva su traza medieval y andalusí, con callejuelas, palacios y miradores ligados al romanticismo del siglo XIX. Desde la Plaza de María Auxiliadora, conocida popularmente como Plaza del Campillo, se enlaza tras el mirador a un sendero famoso por ofrecer una de las vistas más impresionantes y directas del Tajo de Ronda, el Puente Nuevo y el cañón del río Guadalevín.
Naturaleza
Ronda se enclava en la Serranía de Ronda y junto al Parque Natural de la Sierra de las Nieves, uno de los ecosistemas más valiosos del sur peninsular, hogar de bosques de pinsapo y paisajes de gran biodiversidad.
La ciudad se asoma al Tajo de Ronda, un dramático cañón formado por el río Guadalevín, que divide la ciudad y crea un paisaje único, con cascadas y paredes verticales espectaculares.
La ciudad se asoma al Tajo de Ronda, un dramático cañón formado por el río Guadalevín, que divide la ciudad y crea un paisaje único, con cascadas y paredes verticales espectaculares.
ANTEQUERA: historia, cultura y naturaleza
Historia
Antequera posee un pasado milenario. Fue lugar de asentamientos desde el Paleolítico medio, pero su mayor legado prehistórico lo forman los dólmenes de Menga, Viera y El Romeral (2500–2000 a.C.), uno de los conjuntos megalíticos más importantes de Europa y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En época romana fue la ciudad de Antikaria, un nodo comercial clave entre Málaga, Córdoba, Sevilla y Granada, con restos arqueológicos en la Colegiata de Santa María. En el museo encontrarás uno de los ocho efebos hallados en el mundo que se ubicaban en las villas romanas.
Bajo dominio andalusí se llamó Medina Antaqira, adquiriendo valor estratégico como fortaleza fronteriza. Fue conquistada definitivamente por los cristianos en 1410, iniciando un fuerte crecimiento urbano, agrícola y comercial que la convirtió en uno de los centros económicos más relevantes de Andalucía en el siglo XVI.
Cultura
Antequera fue llamada la “Atenas andaluza” entre los siglos XVI y XVII por su intensa producción literaria, filosófica y artística, vinculada a la Colegiata y su Cátedra de Gramática y Latinidad, centro del humanismo local. Su patrimonio cultural es muy amplio: iglesias renacentistas y barrocas, conventos, palacetes y el emblemático Arco de los Gigantes (1585), símbolo histórico de la ciudad.
Naturaleza
El entorno natural de Antequera es muy diverso, la Vega de Antequera, fértil y regada por el Guadalhorce, ha sustentado agricultura desde época romana hasta hoy. Muy cerca se sitúa el Paraje Natural Torcal de Antequera, paraje natural único, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, que merece la pena visitar.
Ruta de los Pueblos Blancos, sierra de Grazalema y alrededores: naturaleza pura y pueblos con encanto
Próxima a Ronda es visita obligada la ruta de los pueblos Blancos, en la que destacan:
La Sierra de Grazalema alberga
uno de los bosques más singulares de Europa: el Pinsapar, un ecosistema
formado por el pinsapo, un abeto relicto propio de las montañas húmedas
del sur peninsular.
El sendero que accede al pinsapar, regulado para proteger este espacio, ofrece un recorrido entre nieblas, barrancos y laderas cubiertas por este árbol único, creando un ambiente fresco y verde incluso en verano. Es uno de los paseos más emblemáticos del Parque Natural y una visita imprescindible para los amantes de la naturaleza.
El sendero que accede al pinsapar, regulado para proteger este espacio, ofrece un recorrido entre nieblas, barrancos y laderas cubiertas por este árbol único, creando un ambiente fresco y verde incluso en verano. Es uno de los paseos más emblemáticos del Parque Natural y una visita imprescindible para los amantes de la naturaleza.
GRAZALEMA: pueblo blanco entre montañas
Considerado uno de los pueblos
más bonitos de Cádiz, Grazalema combina casas encaladas, calles
empedradas y un entorno montañoso que lo convierte en un destino perfecto para
el turismo rural. Además de su
belleza arquitectónica, el pueblo es punto de partida de los principales
senderos del parque, incluyendo el pinsapar, el Salto del Cabrero o el ascenso
al Simancón. Su microclima, uno de los más lluviosos de España, le otorga
paisajes verdes todo el año. Destacan las Fiestas del Carmen con su famoso toro
de cuerda y la fiesta de los bandoleros.
EL GASTOR: el “Balcón de los Pueblos Blancos”
A solo unos minutos de Benaoján
y Grazalema, El Gastor es un pequeño pueblo blanco con vistas
privilegiadas sobre toda la Sierra de Cádiz. Es conocido por su tradición
artesanal, su ambiente tranquilo y su ubicación estratégica en rutas de
montaña.
Dolmen del Gigante. En los alrededores de El Gastor se encuentra el Dolmen
del Gigante, una construcción megalítica de corredor, perfectamente
conservada y situada en un entorno natural privilegiado. Representa uno de los
testimonios prehistóricos más importantes de la zona y es ideal para combinar
una visita cultural con un paseo por el campo.
Pico Algarín. El Algarín es la cumbre más icónica de El
Gastor. Su ascenso es relativamente asequible para senderistas con buena
condición física y ofrece vistas panorámicas espectaculares hacia Zahara
de la Sierra, la Garganta Verde, Grazalema y el embalse. Una ruta corta pero
intensa que recompensa con uno de los mejores miradores naturales de la
comarca.
PUEBLOS BLANCOS EMBLEMÁTICOS CERCANOS
Setenil de las Bodegas. Un pueblo blanco oficial, famoso por sus casas bajo la roca.
Arcos de la Frontera. Considerado tradicionalmente la puerta de entrada a la Ruta de los Pueblos Blancos: En diciembre se celebra el tradicional Belén Viviente de Arcos de la Frontera, declarado de Interés Turístico de Andalucía, que transforma el casco antiguo en un escenario bíblico con antorchas y numerosas escenas del nacimiento.
Zahara de la Sierra. Otro pueblo blanco imprescindible, situado en la Sierra de Grazalema, con patrimonio nazarí y vistas espectaculares al pantano.
Tiene una playita artificial en el Área Recreativa de Arroyomolinos ubicada justo a los pies de la sierra de Monte Prieto, a sólo unos 300 metros de la Cueva del Susto.